No todas las garantías son iguales. Conocer la diferencia entre una hipoteca y un aval te ayuda a evaluar el riesgo real de cada operación antes de invertir.
Cada operación en Inversiones.io está respaldada por una garantía. Entender el tipo de garantía es tan importante como conocer la TEA, porque determina qué tan protegido está tu capital si el deudor no paga.
Una hipoteca es un derecho real que recae sobre un inmueble específico. Si el deudor incumple, el acreedor (o el fideicomiso que actúa en nombre de los inversionistas) puede ejecutar la hipoteca judicialmente y cobrar con el producto de la venta del inmueble.
Lo que debes revisar en una operación hipotecaria:
Una hipoteca de primer rango sobre un inmueble tasado con aforo del 65% es una de las mejores garantías posibles en operaciones de deuda privada.
Un aval solidario es un compromiso personal: una persona (física o jurídica) garantiza la deuda con todo su patrimonio. “Solidario” significa que el acreedor puede cobrarle directamente al avalista sin necesidad de agotar primero la vía contra el deudor principal.
Fortalezas:
Limitaciones:
Una tercera modalidad frecuente en operaciones de capital de trabajo: el deudor entrega un pagaré respaldado por su cartera de cuentas por cobrar (facturas emitidas a clientes solventes).
Cuando evalúes una operación, busca en la ficha técnica:
Ninguna garantía es una promesa de pago al 100%. La garantía determina cuánto puedes recuperar si algo sale mal, y en cuánto tiempo. En Inversiones.io todas las operaciones pasan por due diligence antes de publicarse; la ficha técnica muestra el tipo y cobertura de garantía de cada una.
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